Artículo patrocinado por:

«De la cepa a tu copa»664-250-921

danielcaballerorubio@gmail.com

Alba nació de forma prematura con tan solo cinco meses y medio. En la incubadora, un exceso de concentración de oxígeno la dañó una parte del cerebro causándole ceguera (fibroplasia retrolental), en una época, los 80, en el que era relativamente común que sucedieran estos incidentes. Pudo ser peor y fue bastante, pero no lo suficiente para quitarla las ganas de vivir con todas sus fuerzas.

Natural de Medina de Rioseco, es de formación, psicóloga. Gracias a ello (tras superar las pruebas pertinentes), consiguió hacerse un hueco en el departamento de recursos humanos de la compañía Repsol, profesión que ejerce en la actualidad, fijando su residencia en Madrid. Además de eso, es gran aficionada a la música (terminó grado medio de piano), al teatro y a la gastronomía, aunque reconoce en esto, no ser muy original.

Acerca las manos despacio, haciendo el movimiento como de una ola, para captar el pastel de Marina que tiene en frente suyo. Lo agarra y lo sostiene con cuidado y con firmeza, pues sabe que el hojaldre se desmenuza con facilidad. Por ser delicada y dulce como uno de ellos ha sido esta una de mis entrevistas más exigentes. Compartir con Alba un trocito de su día es una experiencia tan cercana al presente que uno se pregunta como es posible que la vida pase tan deprisa transcurriendo el tiempo tan despacio. A veces para alcanzar a ver la luz es necesario hacerlo con los ojos cerrados. Pues lo esencial, como expresara una vez El Principito, es invisible a los ojos.

¿Cinco meses y medio?

Sí, nací muy prematura. Un exceso de concentración de oxígeno en la incubadora me dañó el nervio óptico provocándome la pérdida de visión, como podría haberme afectado de cualquier otra forma. Debía ser algo habitual en los años 80, conozco varios casos además del mío. Un oftalmólogo que me encontré una vez en el metro, estando con mi marido, me dijo que hoy no me habría pasado. Le respondí: ¡gracias!

«MI HERMANO JUGABA CONMIGO CÓMO CON SUS AMIGOS. PENSARÍA QUE SI PODÍA HACERLO CON ELLOS CON SU HERMANA TAMBIÉN»

¿Cuándo empieza a ser consciente de esa pérdida de visión?

Fue algo natural para mí, no fue especial. Como el que nace sin un brazo o con cualquier otra cosa. Yo tuve la suerte de que en mi casa siempre lo llevaron con normalidad. Mi hermano, que es un poco menor que yo, jugaba conmigo como con sus amigos. Supongo que pensaría: «sí puedo hacerlo con mis amigos, ¿por qué no con mi hermana igual?». Mis abuelos que eran muy protectores, siendo ya mayor me dijeron que menos mal que mi madre no les había hecho caso.

¿Cómo fueron sus primeros años en el colegio?

También fue bastante normal. Siempre había algún compañero o compañera que me ayudaba, cuando lo necesitaba, para hacer algunas actividades que no podía realizar sola. Tuve una vez un profesor, Modesto, que hacía las clases muy interactivas y siempre encontraba la forma de que participara en todas las actividades. Hace poco me lo encontré y me dijo que una vez poniendo clavos, algún martillazo le di (risas).

«EN LA ESCUELA TENÍA UN PROFESOR DE APOYO QUE ME ENSEÑABA EL PROCESO DE LECTO-ESCRITURA A TRAVÉS DEL SISTEMA BRAILLE»

¿Tenía algún tipo de apoyo especial?

Sí, tenía un profesor de apoyo, proporcionado por la ONCE, que me ayudaba un par de veces a la semana. Me enseñaba el proceso de la lecto-escritura a través del sistema Braille. Es un método basado en el alfabeto normal a partir de puntos en relieve, por lo que a la hora de escribir las frases ocupan bastante más espacio.

Pasan los años y llega el momento de decantarse por una rama del conocimiento

A mi se me daban bien las matemáticas y en 4º de la ESO, cuando había que decidir por primera vez, elegí la rama de ciencias. El problema es que a la hora de realizar los ejercicios, al ser procesos de lógica tan largos, cometía errores por despistes durante el proceso y el resultado salía erróneo. Así que en bachillerato me decanté por ciencias sociales. Durante todo este tiempo también tenía un profesor de apoyo, sobre todo, para transcribir lo que yo escribía.

¿Qué la hizo elegir psicología por delante de otras carreras?

Al principio empecé derecho, porque en mi familia me decían que era una formación con muchas salidas, y porque para estudiar psicología tenía que ir a Salamanca y me daba pereza. Después del primer año recapacité. Me gustaba psicología porque me motivaba comprender porqué nos comportamos de una determinada manera. No se si lo he entendido, también te digo ¡eh! Pero ese era mi objetivo.

«NO TENGO SENTIDOS HIPERDESARROLLADOS, SOLO HE APRENDIDO A UTILIZAR MEJOR LA INFORMACIÓN DE LOS OTROS SENTIDOS QUE NO SON LA VISTA»

¿Le ayuda ser invidente a entender a la gente de otra forma?

Obviamente, me valgo de otros recursos que la gente que tiene visión no utiliza porque no los necesita. Pero no es cuestión de exagerar. No tengo superpoderes, ni tengo sentidos hiperdesarrollados. Lo que pasa es que he aprendido a utilizar mejor la información que me llega de los otros sentidos que no son la vista.

¿Ha podido ejercer de ello?

Bueno, no en el ámbito clínico pero sí. Trabajo en recursos humanos, para Repsol. Cuando acabé la carrera hice prácticas en el instituto de Medina de Rioseco, en el departamento de orientación. En ese momento creo que no se realizaba una labor realmente productiva, que ayudara a los alumnos a elegir su futuro. Pero hace mucho de eso, a lo mejor ha cambiado.

Trabaja para Repsol, en recursos humanos

Cuando acabé la carrera fui a ferias de empleo, donde entregué currículums en muchas empresas. Y sobre todo, donde más posibilidades hay es en Madrid. Tres años después, al poco de terminar el máster de RRHH, me llamaron de Repsol. Yo siempre me río pensando que a alguien se le cayó mi currículum de una carpeta. No le tenía actualizado ni nada. Pasé el proceso de selección, y hasta hoy.

«LA ONCE ME HA AYUDADO EN TEMAS DE ADAPTACIÓN Y BECAS, PERO ECHO EN FALTA MÁS ESFUERZO EN EL ÁMBITO DE CONCIENCIACIÓN SOCIAL»

¿Cómo de importante ha sido la ONCE en todo ese proceso?

Hombre, a mi me han ayudado, sobre todo en cuanto a estudios, en temas de adaptaciones. En la universidad también me becaron. Y en el trabajo utilizo un lector de pantalla para el ordenador que la ONCE me proporciona como adaptación al puesto de trabajo, ya que es un programa bastante caro.

La linea braille es uno de los dispositivos que Alba utiliza de adaptación a las nuevas tecnologías/blocacens.com

¿En qué ámbitos podrían mejorar sus servicios?

Echo en falta mucho en temas de concienciación hacia la sociedad en general. Sí es verdad que hacen campañas de marketing y otras cosas, pero yo creo que tendría que haber más, independientemente de que haya un invidente trabajando en una empresa o no. Hay mucho desconocimiento, y todos tenemos miedo a lo desconocido. Yo, si hoy me quedara sin empleo tendría mucho más difícil volver a trabajar en otro sitio que una persona sin discapacidad visual. A cada uno nos tocan unas cartas y hay que jugar lo mejor posible con lo que nos ha tocado, pero yo creo que hay que entender, y no es victimismo, que cosas que a otras personas se las presuponen, yo las tengo que demostrar.

¿Qué tipo de apoyos necesita en su día a día?

Tengo mucha suerte porque estoy muy cerca del trabajo. No necesito grandes cosas. En casa no tengo casi nada especialmente adaptado. Si acaso algo la Thermomix. Una persona viene a ayudarme con las tareas del hogar, especialmente limpieza y plancha, dos días a la semana. Mi primo me viene a ver a menudo. Para combinar la ropa a veces llamo a mi hermana que es quien me asesora a la hora de comprarla, pero más o menos me acuerdo de que combina con qué cuando me lo he puesto antes. También, cuando necesito sacar entradas para un espectáculo por internet, suelo tener que pedir ayuda porque este tipo de páginas web no son accesibles.

«LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS ME HAN BENEFICIADO EN COSAS COMO PODER BUSCAR UN NÚMERO DE TELÉFONO O INFORMACIÓN EN UNA ENCICLOPEDIA»

Las nuevas tecnologías, ¿ en que aspectos le han facilitado la vida?

Me han beneficiado, sobre todo, en cosas que antes no podía hacer y ahora sí puedo. Algo tan absurdo como buscar un número de teléfono, yo antes no podía. Tenía que pedir a alguien que me lo buscara. Tampoco podía buscar algo en una enciclopedia. Para ello uso un programa que, mediante voz, me lee la pantalla de los dispositivos. También es verdad que a mi me ha pillado ya siendo adulta. ¿Qué pasa? Creo que todos nos estamos volviendo muy individualistas. Me cuentan que los niños ahora en el parque muchas veces no juegan, porque se ponen con las pantallas. Yo he jugado a la comba, a la goma… no digo que lo hiciera super bien, pero ¿Qué más da?

Una de las cosas que han traído las nuevas tecnologías son las redes sociales ¿Conoció así a su marido? ¿Qué le enamoró de él?

Yo tengo Facebook y Twitter (X), pero no las hago mucho caso. Rara vez publico nada. Mi marido y yo nos conocimos en uno de los encuentros que organiza la ONCE. Hablábamos y me hacia gracia, me hacía caso. Era majo, cariñoso, adaptable a distintos entornos, sabía estar. Con él se podía hablar de todo, era una persona curiosa, le gustaba aprender cosas nuevas…

¿Fue su primer novio?

Sí, siempre fui un poco pasota. Tenía una amiga también invidente que lo vivía como un trauma, cuando escuchaba hablar a otras chicas. En la adolescencia, quizás por autodefensa, he salido muy poco. No sentí nada especial por ningún chico. Supongo, lo pienso ahora, que sería una coraza como para protegerme. Abrirme, cuando conocí a mi marido, fue algo espontaneo, no me obligué a nada. Aunque también es verdad que estaba en un entorno de seguridad.

«APRENDER PIANO PARA MÍ FUE UN PROCESO LENTO, NO POR TÉCNICA SINO PORQUE TENGO QUE PARAR PARA PALPAR LA PARTITURA»

Una de sus mayores aficiones es la música, donde es pianista hasta grado medio

Sí, mi madre veía que me aprendía muchas canciones, que entonaba muy bien y tenía buen oído, así que un verano me apuntó a clases de piano con Diego (Fernández Magdaleno). Luego continué en el conservatorio. Aprender piano para mí ha sido un proceso más lento, no en tema de técnica, sino porque a la hora de leer yo me tengo que parar para palpar la partitura. Tengo que aprenderme progresivamente lo que hace cada mano e ir juntándolas poco a poco. El piano es un instrumento muy solitario, por lo que ahora no le hago mucho caso. Estoy apuntada a coros, que tiene más vida social.

¿Qué otras aficiones tiene?

Me gusta mucho ir a conciertos, sobre todo de música clásica que es mi formación, y al teatro. También me gusta experimentar mucho con la comida, probar cosas nuevas. Aunque bueno, supongo que en este aspecto, tampoco soy muy original. He viajado bastante y para determinar si una ciudad me gusta o no, me fijo en si es tranquila para pasear, si tiene paseo marítimo con buen ambiente, la amabilidad de la gente, la gastronomía…

¿Qué tipo de preguntas está cansada de responder una y otra vez?

Me preguntan mucho por los colores, o como me imagino yo a las personas cuando hablo con ellas. Siempre respondo que siento aburrirles, pues para mi los colores son palabras conceptuales, y las personas no me las imagino de ninguna manera. Mi primo hace poco me preguntó por mis sueños, porque un compañero suyo le había dicho que los ciegos no sueñan. Mis sueños son de la misma manera que como percibo la vida cuando estoy despierta.

-o-

DONATIVO

Muchas gracias por leer hasta el final. Si has llegado hasta aquí tal vez quieras apoyar mi blog.

1,00 €


Descubre más desde Daniel El Payaso

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

2 respuestas a “«HAY QUE JUGAR LO MEJOR POSIBLE CON LAS CARTAS QUE NOS TOCAN EN LA VIDA, PERO TAMBIÉN HAY QUE RESPETAR, Y NO ES VICTIMISMO, LAS LIMITACIONES DE CADA UNO» – ALBA JIMÉNEZ BEZOS. INVIDENTE DE NACIMIENTO Y PSICÓLOGA”

  1. Mi mayor admiración para esta clase de gente. Son una referencia y una luz para alguien, niño, adolescente o maduro, que ha comenzado a sufrirlo. Sí tienes tiempo y ganas, te recomiendo indagues en internet sobre la fascinante vida de Helen Keller y comprobar hasta dónde el ser humano puede llegar, si se lo propone de verdad. Un abrazo y gracias Dani.

    Me gusta

    1. Tremenda historia la de Helen Keller, Manu. Gracias por tu empatía y tu conocimiento. Un abrazo.

      Me gusta

Deja un comentario

Tendencias