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«El granjero y la loba» y otras lindas canciones ya en mi canal de youtube @danielelpayaso o en la pestaña Mis canciones de este blog

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danielcaballerorubio@gmail.com

Es un tema delicado que divide, una vez más, a la población española, y afecta particularmente a Tierra de Campos. Unos lo ven cómo una oportunidad para remontar la complicada situación de la España vaciada, o al menos como una oportunidad de negocio, y otros cómo la gota definitiva que colma el vaso. La situación es tal que ha llevado a enfrentamientos hasta el punto de llegar a amenazarse en altas horas de la madrugada, a aquellos que no quieren ceder sus tierras.

El perfil habitual del que está a favor es el propietario de parcelas que no labra, porque vive en la ciudad y las tiene arrendadas; y el que está jubilado o en edad avanzada que no tiene descendencia que tome el relevo. Para el agricultor o ganadero medio que ama el campo y disfruta viendo crecer a sus cereales es un panorama triste, así como para aquellos que escaparon de la ciudad en busca de encontrar una mayor tranquilidad y mejor calidad de vida. Para los amantes de los animales y las plantas es un crimen contra la biodiversidad, en la forma como se está llevando a cabo.

Desde el punto de vista económico

Económicamente parece, en principio, muy rentable para los propietarios y ayuntamientos beneficiados, pero está muy lejos de ser la panacea que se podría llegar a imaginar. Los precios que se están pagando hoy son en torno a 1500 € por hectárea al año por implantación de placas solares, y unos pocos cientos por aerogenerador. Pero se han dado casos ya en España de propietarios que han sido engañados y han dejado de recibir la renta por el alquiler de sus tierras. Cuando quieren reclamar no hay donde hacerlo porque la empresa ya no existe. Y es que muchos de los grandes fondos de inversión operan a través de empresas subcontratadas.

Muchos no son conscientes cuando firman de que, en ocasiones, ellos son los responsables del desmantelamiento una vez haya terminado el periodo de alquiler y de vida útil de las placas y molinos (25-30 años). Y el coste de este proceso llega a superar, incluso, los beneficios acordados en el contrato, ya que son estructuras que requieren de un tratamiento especial. Esto sin contar con la posibilidad de que se estropeen antes, cómo ya ha ocurrido en varias partes de España.

«LOS PARQUES EÓLICOS Y FOTOVOLTAICOS NO GENERAN PUESTOS DE TRABAJO NI FIJAN POBLACIÓN UNA VEZ TERMINADA SU CONSTRUCCIÓN»

No generan puestos de trabajo ni fijan población una vez terminada su construcción, y provocan una contaminación lumínica, visual y acústica (molinos), o calórica y de pérdida de campo y monte (placas); que a menudo consiguen el efecto contrario, ya que algunos vecinos optan por irse a otros lugares donde poder seguir disfrutando de la tranquilidad del medio rural.

Además de eso hay que añadir, que muchos de los fondos de inversión que están detrás de estos proyectos son empresas extranjeras (EE.UU, Canadá, China, Arabia Saudí, Dinamarca, Finlandia…), que aunque tributan aquí, aprovechan gratis las infraestructuras previamente pagadas y mantenidas por todos los españoles.

Asociaciones vecinales

En los últimos años y debido al aumento considerable y repentino de placas fotovoltaicas y aerogeneradores alrededor de Montes Torozos, se formó la asociación SOS Montes Torozos, que en colaboración con Defensa Valle Esgueva, tratan de concienciar a los vecinos de su zona del riesgo de la proliferación de estos parques o polígonos. No están en contra, quieren dejar claro, de la transición energética. Sólo de la forma tan desordenada y desproporcionada en como se está produciendo.

Panorámica de Montes Torozos desde Castromonte, 581 aerogeneradores, a la espera de la nueva ampliación programada para La Mudarra / Pablo Novo

«Estamos viendo – afirma Cesar Fraile de SOS Montes Torozos – que allá donde ponen molinos o placas, luego ponen muchas más, y así hasta que ocupan todo el territorio». Desde la asociación son partidarios de una gestión responsable, que distribuya de una forma más ordenada estos polígonos, favoreciendo, entre otras cosas, el consumo de cercanía. «Mucha de la energía que se produce aquí, no se consume en la zona ni repercute económicamente en nuestras facturas. ¿Por qué tenemos que sacrificar nuestro territorio para abastecer a las grandes urbanizaciones?, lamenta Cesar. Propone que se aprovechen suelos ya deteriorados como polígonos industriales o incluso los tejados de las naves y viviendas de las ciudades.

Proyecto aprobado para la construcción de un parque fotovoltaico entre Villalba de los Alcores y Villanubla / Cesar Fraile

Alerta además de la creación de un nuevo proyecto de placas fotovoltaicas del tamaño de la ciudad de León, que afectará a varias localidades comprendidas entre Villalba de los Alcores y Villanubla, ambas incluidas. «Perjudicará gravemente al paisaje, a la agricultura y ganadería, y al tránsito de animales», asegura. Lamenta que muchos de estos proyectos se estén aprobando a toda prisa, saltándose trámites legales y mintiendo en los informes de impacto medioambiental, para aprovechar a toda costa los fondos NextgenerationEU de la Unión Europea.

La asociación SOS Montes Torozos invita a todos los vecinos de la comarca a asociarse para hacer fuerza por una transición responsable/ SOSMontestorozos

Urueña

Uno de los municipios en donde más preocupación se ha despertado con este tema es en Urueña, «Villa del Libro» y uno de los pueblos más bonitos de España. Allí están planeadas al menos 400 hectáreas de placas solares. «Los propietarios firmamos un contrato para implantar placas en nuestras tierras, cerca de la autovía, pero hace ya más de cinco años de eso y el proyecto está parado», afirma el alcalde, Francisco Rodríguez. Según comenta, no perjudicará las vistas y reportará, si se lleva a cabo, dinero en las arcas del ayuntamiento.

«MI INTENCIÓN ES CONSERVAR LAS VISTAS DESDE LA MURALLA, PERO SI OTRAS LOCALIDADES TOMAN OTRAS DECISIONES, NO PUEDO HACER NADA»

Además de este proyecto está prevista también la implantación de una subestación eléctrica en la cercana localidad de Villardefrades, aunque desde el ayuntamiento de Urueña no se sabe nada. «Mientras no me informen no puedo tomar ninguna decisión. Mi intención es tratar de evitar, en lo posible, que afecte a las vistas desde la muralla». Pero subraya también, que si las localidades cercanas toman otras decisiones, él no puede hacer nada.

Impacto sobre la fauna

No quiere ser presentado como Jefe de Área de Estructuras Agrícolas de la Junta en la provincia de Valladolid Oscar Ramírez, pese a ser uno de los máximos responsables de las últimas transformaciones agrícolas en toda la provincia, y parte de León y Zamora. Prefiere ser mencionado como pajarero, ya que pertenece a ACENVA (Asociación para la Conservación y Estudio de la Naturaleza de Valladolid), o simplemente como ingeniero. «Doctor ingeniero agrónomo si lo prefiere, para que sea más rimbombante», señala.

Recientemente viene de reunirse con alcaldes y agricultores de la zona norte de Valladolid para tratar el tema de la concentración parcelaria, algo que ya se ha venido realizando en otras muchas partes de la provincia. Afirma que hay estudios que aseguran que la reducción de consumo de combustible es de hasta 7 veces con respecto al necesario en caso de no llevarse a cabo estas transformaciones. Unos ganan y otros pierden, pero en general, a todos les compensa. «Es suficiente con que más del 50% de los agricultores de la localidad esté de acuerdo, y ni siquiera es necesario un contrato firmado. Basta con hacérselo llegar al ayuntamiento o a los portavoces que ellos elijan», afirma.

«CADA SEMANA RECIBO EN MI DESPACHO NUEVOS PROYECTOS DE RENOVABLES, ANTE LOS QUE NO SE PUEDE HACER NADA PORQUE CUMPLEN CON LA NORMATIVA»

Desde su despacho está cansado de ver cómo van pasando, casi cada semana, nuevos proyectos de implantación de energías renovables en toda la provincia. «Sólo podemos pararlos si incumplen alguna normativa, tal cómo que invadan una zona ZEPA (Zona Especial de Protección de Aves) o afecte a algún proyecto agrícola en marcha que se esté llevando a cabo con dinero público, «, lamenta.

A quien sí está afectando y mucho es a la fauna, especialmente a las aves planeadoras (buitres, águilas, alimoches…), quirópteros (murciélagos) y aves esteparias (aguiluchos, avutardas, sisones…). A los dos primeros las aspas se los llevan por delante. Aunque aún no hay un estudio firme que analice hasta que punto están siendo amenazados, las muertes se cuentan ya por varios miles cada año.

En el parque eólico de San Blas, entre Valverde y Castromonte, apareció muerto recientemente este buitre leonado (gyps fulvus), golpeado por las aspas de un aerogenerador / Pablo Novo

Las esteparias y especialmente el aguilucho, proyecto de conservación en el que está enfocado ACENVA y que se activa cada mes de abril, ya venían sufriendo el adelanto de las cosechas debido a los ciclos cada vez más cortos del cereal. Y es que es un animal que aprovecha la protección que le aportan estos campos de cultivo para anidar en su suelo. Al problema planteado, ahora hay que añadir la reducción de su hábitat, pues cada vez son más los parques fotovoltaicos presentes en sus zonas de cría.

ACENVA invita a participar en la campaña de aguiluchos de 2025, que comienza este mes de abril / ACENVA

En menor medida pero no menos importante, muchos animales terrestres también están siendo afectados, pues los parques fotovoltaicos, al estar cercados, alteran su tránsito habitual (corredores verdes), limitando sus zonas de ocultación y acceso al alimento.

Renovables, único camino pero…

Y es que, en contra de lo que a menudo se afirma en los medios, las energías renovables ni son tan limpias ni tan respetuosas con el medio ambiente. Tema delicado y denunciable es el caso del Maestrasgo en Teruel, donde se planea la destrucción de más de 2 millones de árboles para la implantación de parques eólicos, según organizaciones ecologistas (¿sólo? 98 mil, según la empresa danesa CIS, que lo va a llevar a cabo). Proyecto que se ha aprobado con todos los informes en contra.

Antonio Turiel, científico del CSIC y doctor en Física Teórica, afirmó durante una conferencia en Gijón el año pasado, que el proceso para que se efectúen todos los proyectos que se plantean, suponen un gasto energético enorme de energías fósiles. Además añade que los minerales necesarios para lograr esta transformación están ya muy explotados y su coste de extracción es cada vez más elevado (plata, telurio, cobre…). Considera inviable la ingente cantidad de proyectos aprobados y cree que es sólo una estrategia para captar fondos de las NextGenerationUE.

«LA TRANSICIÓN RENOVABLE ES EL ÚNICO CAMINO. PERO ES NECESARIO HACER UN ESFUERZO DE AHORRO ENERGÉTICO A NIVEL GLOBAL»

Está convencido, sin embargo, que la energía renovable es el único camino, ya que las fuentes tradicionales (petróleo, gas, uranio…) empiezan a escasear. Pero propone una serie de medidas para hacer lo más viable posible el tránsito y que realmente haya un impacto positivo. Una de ellas, también planteada por SOS Montes Torozos, es el consumo de cercanía. Otra, la que menos gusta seguramente al sistema capitalista, es la reducción del consumo de energía. Estudios que él maneja aseguran que se podría tener una calidad de vida similar o incluso mejor, consumiendo sólo el 10 % del consumo actual. Pero para llevar a cabo esta transformación sería necesario un cambio importante en la educación y forma de pensar de la sociedad. Es inviable, según señala, un sistema de crecimiento infinito en un planeta con recursos limitados.

En una carta no apta para todas las sensibilidades, el jefe indio «Seattle» respondió así a la oferta de comprar sus tierras por parte del presidente de los EE.UU. «Tendremos en cuenta su oferta, porque si no el hombre blanco vendrá con sus pistolas y las tomará igualmente […] Cada parte de esta tierra es sagrada para mi gente […] Para el hombre blanco la tierra no es su hermana, sino su enemigo, y cuando la ha conquistado sigue para adelante. Desprecia la sepultura de sus padres y los derechos de sus hijos […] Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto […]

En otros países como Francia o Alemania las cosas se están haciendo con mucha más mesura y orden, respetando su medio rural y su medio ambiente. ¿Por qué aquí no? Honrar la bandera española sin aceptar todo lo que contiene es cómo adorar a un trapo de colores. España son sus campos de cultivo, sus ríos y sus bosques. Entender esto es respetar aquello que fuimos y lo que aún somos. Paso necesario para poder afrontar con orgullo aquello que queremos ser.

«Son gigantes, no molinos…», recita la canción del documental «Vidas Irrenovables«, aún en cines / Pablo Novo

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