Artículo patrocinado por:

«De la cepa a tu copa»664-250-921

-o-

Ya puedes escuchar en mi canal de youtube, mi último tema:

«El niño videoconsola«

-o-

¡Advertencia! El siguiente reportaje puede herir la sensibilidad de algunas personas. No recomendable para menores de 18 años.

danielcaballerorubio@gmail.com

Es el trabajo más antiguo del mundo, dicen, puede ser que inevitable. Las vivencias de estas mujeres rozan a veces, lo más duro inimaginable. También hay momentos divertidos y, en ocasiones, hasta bonitos. Son madres, hijas y hermanas. Unas lo llevan en secreto, otras se abren a contarlo. A veces son aceptadas y a veces no, pero no se sienten culpables. La vida las llevó hasta donde están. Ejercen de amantes, pero también de psicólogas, actrices, consejeras… y casi todo lo que les soliciten por un puñado de dólares. Todo no, porque a veces es imposible, y entonces llegan los problemas.

La madame del Club Anabela de Mayorga es una mujer espontánea y alegre, «madre acogedora» en palabras de sus huéspedes, entre los que se encuentran también algunos hombres en situación vulnerable. Es rebelde y transgresora en cada palabra, en cada gesto. Aunque ya no ejerce el oficio ha visto cosas que, en tres vidas, no alcanzaría a ver cualquier otra mujer en su cotidianidad. Defensora de sus compañeras, en ocasiones ha salido en la prensa acusada de delitos que asegura, no ha cometido. Porque prefiere dormir en un calabozo que entregar a una chica sin papeles a la policía. Aunque la acusen por ello, de incitar a la prostitución.

«LAS CHICAS SIN PAPELES ESTÁN SOLAS Y TIENEN MIEDO. NO QUIEREN SER DEPORTADAS A SU PAÍS COMO SE FUERON Y CON UNA DEUDA SIN PAGAR»

Y es que la vida a veces, no es fácil. Algunas son engañadas desde su país de origen. Las ofrecen un contrato de trabajo a cambio de anticipar una cantidad de dinero, que al llegar a España, se ha multiplicado por 4. Y para pagar la deuda, las obligan a ejercer la prostitución, algunas veces, en condiciones precarias. No denuncian porque están solas, y tienen miedo. Y no quieren ser deportadas a su país como se fueron de él, y con una deuda sin pagar. Fue el caso de una de ellas, engañada por su propia hermana, mujer de un proxeneta de Madrid.

A otras, la vida les llevó allí a través de distintas circunstancias. Como un divorcio traumático en el que se quedaron sin nada, o contratos basura sin futuro con el que acabaron siempre tiradas en la calle. No es un dinero fácil (como algunos afirman), porque a menudo tienen que soportar hombres que vienen sin arreglar, sin lavarse o de carácter violento… aunque rápido sí, porque el ejercicio de una sola función de media hora, las reporta el beneficio de una jornada entera de trabajo en cualquier otro oficio. Pero es duro, afirma una: «todavía es un gran esfuerzo para mí acercarme a un hombre para decirle: ¿hola guapo, como estas? y tratar de convencerlo para subir arriba».

«A MIS HIJOS LES DIGO QUE LO QUE TIENEN ES GRACIAS A LO QUE YO HAGO, Y NO TIENEN MÁS REMEDIO QUE ACEPTARLO»

La conciliación familiar es otro de los problemas con lo que tienen que lidiar. Hablarlo con los parientes más cercanos no es fácil y algunas optan por ocultarlo. No es el caso de una de ellas, que cuando se lo contó a su madre está le mostró su apoyo sin condiciones. «A veces la llamo y cuando le cuento mis experiencias con algún cliente, se ríe mucho», afirma. Algunas de ellas son madres, y han educado a sus hijos mientras ejercían el oficio. «Se lo dejas claro, lo que tienen es gracias a lo que yo hago en mi trabajo, y no tienen más remedio que aceptarlo», aseguran.

Con las nuevas leyes, se sienten más protegidas a nivel social. Cuando tienen un problema con un hombre, si llaman a la policía, en seguida acuden en su ayuda. Y es que en ocasiones, lo que se acuerda abajo no es lo mismo que se pide hacer arriba. Si la mujer se niega, a veces le piden que devuelva el dinero. Y si no lo hace y la cosa se complica, se avisa a la madame y esta llama a la policía.

«LAS CHICAS TRANS SON MUJERES COMO CUALQUIER OTRA. SÓLO TUVIERON LA MALA SUERTE DE NACER EN UN CUERPO DE HOMBRE»

Una de las mayores controversias en los últimos años dentro del movimiento feminista, es la inclusión o no de las personas transgénero dentro de sus reivindicaciones. Ellas apoyan a sus compañeras transexuales, y las consideran con los mismos derechos que cualquier mujer, pese a la corriente TERF que las excluye por no nacer «hembras» desde un punto de vista biológico. «Son mujeres, hablan y se comportan como mujeres, sólo tuvieron la mala suerte de nacer en el cuerpo de un hombre», afirman.

Apartado +18

Desde sus inicios, muchas han experimentado una evolución en la forma de comportarse de sus clientes. «Antes era llegar y follar y ya está, ahora cada vez nos demandan cosas más raras», comentan. Piden cosas que ven por internet o en televisión y a veces les tienen que parar los pies, porque «somos personas, no robots». Muchos les preguntan por juguetes eróticos, otros por posturas extrañas y algunos hasta les piden que les meen y les caguen encima. «Tenemos una botella de agua debajo de la barra para hacer ganas cuando nos piden esas cosas», afirman. En casos extremos, hombres con alto poder adquisitivo pagan mucho dinero para ser humillados en público.

«PREFERIMOS HOMBRES MAYORES PORQUE SON MÁS RESPETUOSOS Y BUSCAN ALGO MÁS QUE SEXO»

En cuanto al perfil, prefieren señores mayores que chicos jóvenes porque hacen mejor el amor, son más respetuosos y cariñosos, y suelen buscar algo más que sexo. «Muchas veces hacemos labor de psicólogas, nos piden consejos para llevarse mejor con su mujer y sus hijos», comentan. Y es que muchos de los clientes que acuden en busca de su compañía son hombres casados, por delante incluso de solteros y divorciados. Buscan el consuelo y la escucha que no tienen en casa. «Algunos nos piden ponerse nuestras bragas y que les metamos cosas por el culo, cada vez hay más hombre casado maricón», aseguran.

Quizás por experiencias como esas reniegan de encontrar el amor. Muchas de ellas sufrieron desengaños (¡Yo te saqué del club!) o vivieron muchos años con esposos que no amaban. Una de ellas asegura que su hija de 8 años le llegó a decir que de conocer a su padre quería ser lesbiana. «El amor no existe», aseguran. Cuestionadas por su hombre ideal comentan: «no es necesario que sea guapo, ni que tenga mucho dinero, ni siquiera que sea muy galán, basta con que sea un hombre leal, sincero de corazón». Aunque lamentan, creen que ese hombre no ha nacido.

«EL HOMBRE IDEAL NO ES NECESARIO QUE SEA GUAPO, NI GALÁN, NI CON MUCHO DINERO, BASTA CON QUE SEA LEAL. PERO ESE HOMBRE NO EXISTE»

Sí que son, sin embargo, en su mayoría creyentes. Miran al cielo con devoción convencidas de que hay alguien ahí arriba que las protege. Se emocionan al recordar el pasaje de la biblia en el que Jesús libró a la prostituta María Magdalena de ser dilapidada. «Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra», recuerdan. Por si algún lector de este artículo la tenía preparada.

Escribió René Goscinny, guionista de Asterix y Obelix: «el destino, hijo del azar y de la probabilidad, conduce al Ser Humano por caminos que no siempre llevan a Roma». El destino de estas mujeres no es, sin duda, el que ningún padre desearía para sus hijas, pero sí es el camino que ellas tuvieron que tomar. El trabajo más antiguo del mundo, sí. Pero lejos quedan ya aquellos tiempos en los que una mujer intercambiaba sexo por una pieza de fruta. Fuimos perdiendo pelo, aprendiendo a articular gruñidos, la escritura, la ciencia, la música… y quien sabe, tal vez llegue también el día en que estas buenas mujeres puedan intercambiar su sexo por algo más valioso que un puñado de dólares.

-o-

DONATIVO

Muchas gracias por leer hasta el final. Si has llegado hasta aquí tal vez quieras apoyar mi blog.

1,00 €


Descubre más desde Daniel El Payaso

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tendencias