LA OBRA ERA INTERPRETADA TAMBIÉN, DURANTE LA PROCESIÓN DEL DÍA DEL CORPUS EN MEDINA DE RIOSECO

30 de Marzo de 1919, misa de 8 del cuarto domingo de cuaresma. Unas niñas huyen asustadas de la Iglesia de San Pedro de Limpias (Cantabria), asegurando haber visto al Cristo de la Agonía cobrar vida. Las personas allí presentes, entre ellas dos padres capuchinos, dieron fe de lo de allí acontecido. Durante los siguientes días se repitió el milagro, provocando una oleada de peregrinaciones provenientes de todas partes de España y el mundo, que no ha cesado desde entonces. En recuerdo a estos sucesos, el gran maestro de la época, Carlos Schumann, compositor de origen alemán por aquellas fechas afincado en Castro-Urdiales, creó la «Marcha al Cristo de Limpias». 8 años más tarde, el padre Salvador R. Maestor, monje del convento de PP Franciscanos de Mayorga, añadiría una letra a esta melodía, creando el hoy por todos conocido en la localidad, «Himno a Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo». Pero, ¿Cómo llegó a Mayorga esa melodía?

Hacia el año 1900 regresaron a su tierra (Mayorga), procedentes de Filipinas, los padres franciscanos Fray Hermógenes Cela y Fray Gil Martínez, con un arcón lleno de monedas. Les cedieron un terreno cerca de la Iglesia de Santa Marina y allí ordenaron levantar un convento (residencia de San Lázaro). El Ayuntamiento, poco tiempo después, les nombró capellanes y administradores de la Ermita de Santo Toribio, por aquel entonces, propiedad del pueblo. Parece que fueron ellos los que le dieron un nuevo impulso a la procesión de «El Vitor», ya que los programas de fiestas anteriores a estas fechas no mencionan que se acabara dentro de la Ermita ni de que se cantara ningún himno. A unos pocos kilómetros de Limpias, donde sucedieron los milagros, está el convento de PP Franciscanos «San Sebastian de Hano». Esta pudo ser la conexión entre ambas localidades en aquella época, más aún gracias a la peregrinación. Aunque es posible también, que haya un intermediario entre ambas.

El día del Corpus en Medina de Rioseco, comenta Néstor Novo, quinta generación de pasteleros de Marina, era un momento muy especial para muchos riosecanos. Llegaban a marchar, estima, más de veinte pasos en procesión y se ponían altares en todas las iglesias. A la puerta de cada una de ellas un grupo de músicos, padre y hermano de Néstor entre otros, armonizaban la cita interpretando obras como la «Serenata» y el «Ave María» de Schubert, o la «Marcha al Cristo de Limpias» de Carlos Schumann, protagonista de este relato. La caída en el olvido de está tradición tal y como se conocía, pudo ser la causa de que se perdiera durante muchos años, la conexión entre la melodía y la letra del «Himno de Santo Toribio».
Pero esto son todo conjeturas. La verdad solo la saben nuestros antepasados, una generación anterior ya a la de los ancianos que todavía viven. Quizás alguno de ellos recuerde la historia de boca de sus padres y la quiera compartir tras leer este artículo. El párroco de Limpias, Victor Santos, que recientemente organizó las ceremonias por el centenario de los milagros, menciona que «no se tenía conocimiento de esa obra», por lo que intuye que también allí hace muchos años que dejó de sonar. El propio padre, en relación a los sucesos que en su pueblo acontecieron, deja una hermosa reflexión, válida en el contexto religioso, y también, en otros muchos ámbitos de la vida: «Para tener Fe, no es necesario que ocurran milagros. Para tener Fe, solo es necesario, CREER».
Agradecimiento especial a Pablo Toribio Gil, músico, escritor y docente, cuya fe y conocimiento, hizo posible encontrar la partitura original de la «Marcha al Cristo de Limpias», sin lo que hubiera sido imposible la realización de este artículo






Una respuesta a “LA MARCHA AL CRISTO DE LIMPIAS, ORIGEN DEL HIMNO DE SANTO TORIBIO, PATRÓN DE MAYORGA”
[…] aprovechando la melodía de la «Marcha al Cristo de Limpias», creada pocos años antes (+ info aquí), por lo que es probable que fuera a partir de estas fechas que se empezara a entrar en el templo […]
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